Periodismo desde el exilio en Costa Rica: Lucía Pineda Ubau

En 2018, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, inició una fuerte represión contra la sociedad civil y los medios de comunicación. La periodista Lucía Pineda Ubau comparte su experiencia en el exilio.

Nicaraguanische Journalistin Lucía Pineda Ubau
La periodista Lucía Pineda Ubau fue encarcelada tras los disturbios políticos en Nicaragua en 2018.Imagen: privat

Lucía Pineda Ubau es directora del canal de noticias 100% Noticias y vive exiliada en Costa Rica desde 2019. En su país natal, Nicaragua, gobierna desde 2007 Daniel Ortega. Este presidente ha transformado gradualmente el Estado en una autocracia y ha intensificado la presión sobre sus oponentes políticos y las voces críticas. 

Pineda Ubau fue encarcelada tras los enfrentamientos políticos de 2018, en los que perdieron la vida más de 300 personas. El gobierno cerró el canal 100% Noticias ese mismo año como parte de la represión generalizada contra los profesionales de los medios de comunicación en todo el país. 

Tras la presión de varias organizaciones internacionales, Pineda Ubau fue excarcelada en el marco de una amnistía para presos políticos. Desde entonces, el equipo de 100% Noticias trabaja desde el exilio. DW Akademie conversó con la periodista sobre su trabajo, los retos para los medios de comunicación en el exilio y el papel de la Casa para el Periodismo Libre en la región.   

Polizisten durchsuchen Büros von NGOs und Medien in Nicaragua
Vigilia el 26 de abril de 2018 en Managua, Nicaragua, en honor al periodista Ángel Gahona, asesinado días antes en la ciudad de Bluefields mientras informaba sobre las protestas contra el Gobierno Imagen: Alfredo Zuniga/AP/picture alliance

DW Akademie: ¿Cómo funciona tu trabajo desde el exilio? ¿y cómo has podido continuar con tu medio? 

Lucía Pineda Ubau: En 100% Noticias operamos de forma virtual en nuestra web y también en plataformas digitales y redes sociales como Youtube y Facebook. Alimentamos la web con contenidos sobre Nicaragua. Pese a los muchos intentos de silenciarnos y de bloquear nuestro dominio, seguimos trabajando todos los días. Nuestro objetivo es siempre el pueblo de Nicaragua. Nuestras cifras demuestran nuestro éxito: la gente quiere y necesita nuestra información.   

¿Qué puede aportar el periodismo desde el exilio? 

Nuestro exilio es producto de la persecución política que ejerce el régimen Ortega-Murillo [la mujer de Ortega, Rosario Murillo, es copresidenta del país desde febrero de 2025]. El objetivo es silenciar a la prensa independiente, eliminarnos totalmente.  

Nuestro principal aporte es seguir informando sobre la verdad del régimen de Nicaragua. Ortega y Murillo están usurpando el poder a través de la corrupción y mienten todos los días. De eso informamos. Todavía hay voces críticas en el país, pero lo hacen de forma silenciosa. En cambio, nos ayudan filtrándonos información. Nuestro trabajo ayuda a revelar la verdad frente a la mentira: sobre el régimen y sus medios de comunicación y también la difamación que tenemos que soportar a causa de nuestro trabajo, el periodismo independiente. 

Actualmente, el periodismo en el exilio es la única voz independiente que todavía se escucha en la propia Nicaragua. Estamos físicamente fuera, pero nuestro trabajo se siente, se lee y se consume dentro del país. Nuestros usuarios están siempre conectados con nosotros y no nos callamos, y eso es precisamente lo que molesta al régimen. Nosotros no decidimos cerrar nuestro medio de forma voluntaria, ellos nos los cerraron, nos echaron, confiscaron nuestro material, nos quitaron nuestra nacionalidad y nos robaron nuestros bienes personales. Todo para silenciarnos, pero nosotros hemos decidido seguir ejerciendo nuestro trabajo, a pesar de las muchas dificultades.   

¿Cómo se construye una comunidad desde el exilio? ¿Cómo saben qué contenidos interesan especialmente? 

Leemos las métricas y así conocemos los temas que generan más interés. Por ejemplo, cuando alguien cae en desgracia con el gobierno, cuando se producen detenciones de personas que antes pertenecían al propio régimen. O las críticas a Rosario Murillo. Las personas que pueden expresarse públicamente comentan nuestros posts, otras crean perfiles falsos. También hay quienes prefieren no expresarse en las redes sociales, pero vemos en las estadísticas que siguen nuestros contenidos. 

¿Cómo influye el hecho de que parte de su público también esté en el exilio? 

Cada persona en Nicaragua tiene un familiar en el exilio. En los últimos siete años, casi un millón de nicaragüenses han abandonado el país. Y están siempre en contacto con sus familiares. Las remesas que se envían desde el exilio mantienen a muchas familias nicaragüenses, la gente conoce muy bien la situación económica de sus parientes. Y así también se intercambia información. Al mismo tiempo, las personas que siguen en el país son los ojos y los oídos para sus familias, son los testigos de la cruda realidad sobre el terreno que la dictadura trata de opacar o silenciar.   

Nicaragua Universidad Centroamericana
Estudiantes de la Universidad Centroamericana de Managua exigen la renuncia del presidente Daniel Ortega y la liberación de los presos políticos en agosto de 2018 Imagen: Arnulfo Franco/AP Photo/picture alliance

¿Qué papel desempeñan las redes sociales en la difusión de su información? 

Plataformas como Youtube y Facebook nos han dado un gran impulso en medio de la censura y el cerco informativo. La dictadura aún no ha conseguido prohibir Internet, aunque le gustaría. Si intentaran crear sus propias redes sociales y bloquear Facebook, YouTube o TikTok, sería una locura total y generaría un gran descontento. 

¿Qué necesitan quienes ejercen el periodismo para trabajar con éxito desde el exilio? 

En estos momentos ha sido la audiencia quien nos ha dado el apoyo. Nosotros no le estamos pidiendo dinero a la gente, porque sabemos que es dura la situación en Nicaragua. Lo que pedimos es que reproduzcan nuestros videos porque esas plataformas están monetizadas, así nos ayudan a nuestra sostenibilidad y a romper el cerco de la censura. Claro, también hay organizaciones que nos han apoyado, sobre todo de Estados Unidos. Estados Unidos apoyó mucho el periodismo independiente, pero Europa tiene que involucrarse más ahora. El periodismo independiente es la única voz que queda activa en Nicaragua y seguimos resistiendo en medio de muchas limitaciones.  

El apoyo internacional es fundamental: todo se hace más fácil con el apoyo de otros países y organizaciones que se preocupan por la libertad de prensa y de expresión. Prácticamente toda la redacción está en el exilio, y eso ya de por sí es muy costoso. Muchos de nuestros familiares y amigos nos apoyan por el país de Nicaragua y por la libertad de prensa, nos enorgullece que el pueblo de Nicaragua sea consciente de ello. Este reconocimiento también nos motiva a continuar.   

Además, hay organizaciones como la Sociedad Interamericana de Prensa o Google, y empresas como la argentina MarkTube, que nos han ayudado a elevar nuestro sistema de monetización en medio de estas crisis. En estos días lanzamos una nueva aplicación móvilque va a ser prácticamente incensurable, no la van a poder bloquear en Nicaragua. Eso nos llena de mucha alegría, porque somos el único medio nicaragüense que sigue innovando en medio de muchas dificultades, censura y bloqueo. 

Nicaraguanische Journalistin Lucía Pineda Ubau
En noviembre de 2024, Ubau y la periodista Wendy Quintero Chávez fueron galardonadas con el Premio de Derechos Humanos de la Fundación Friedrich Ebert Imagen: privat

¿Y, por último, qué aportan proyectos como Casa para el Periodismo Libre al periodismo en el exilio? 

La Casa para el Periodismo Libre es un lugar de reencuentro para los periodistas. El hecho de que se mantenga es fundamental para que nos sigamos viendo, abrazando, compartiendo. Ha sido un espacio de unificación, porque sabíamos que había varios colegas, pero no habíamos tenido la oportunidad de vernos. El proyecto logró unificar a los periodistas que estaban exiliados acá en Costa Rica. Yo recomiendo, además, hacer capacitaciones que sirvan a la monetización y sostenibilidad de los medios de comunicación y fomentar el intercambio entre diferentes organizaciones. Sin duda, sería útil para que otros medios de comunicación pongan en práctica lo que hemos aprendido y experimentado.   

En Casa para el Periodismo Libre, periodistas y profesionales de los medios de comunicación en situación de exilio pueden acceder a recursos de formación, informes y charlas, así como a actividades de bienestar, salud mental, seguridad integral y apoyo para continuar ejerciendo su trabajo periodístico. A través de una casa física y una plataforma virtual (periodismolibre. org), Casa para el Periodismo Libre sirve de punto de encuentro para organizaciones aliadas que visibilicen la situación de periodistas en situación de exilio y/o desplazamiento.

DW Akademie implementa el proyecto Casa para el Periodismo Libre junto a su socio en Costa Rica, el Instituto de Prensa y Libertad de Expresión (IPLEX). El proyecto forma parte del programa global "Space for Freedom" de DW Akademie que, a su vez, forma parte de la Iniciativa Hannah Arendt, promovida por el Ministerio Federal de Relaciones Exteriores.