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IAA: feria del automóvil con nuevas formas de movilidad

Henrik Böhme
2 de septiembre de 2021

A la industria del automóvil le va bien a pesar del coronavirus, pero el rubro ferial sufre bajo la pandemia. En la feria IAA Mobility de Múnich habrá el 7 de septiembre grandes novedades, con la presencia de público.

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Afiche de la IAA en Múnich: "¿Qué será lo que nos mueva"?
Afiche de la IAA en Múnich: "¿Qué será lo que nos mueva"?Imagen: Sven Hoppe/dpa/picture alliance

Se trata, de hecho, de un nuevo inicio en varios sentidos. Por un lado, la feria internacional del automóvil (IAA), es la mayor exposición desde el surgimiento de la pandemia a la que volverá a asistir el público en Alemania. Una luz de esperanza para el sector ferial que, según datos de la asociación que lo aglutina (AUMA), fue severamente afectado y debe hacer frente a daños económicos de más de 40.000 millones de euros por eventos cancelados.

Por el otro lado, también es un nuevo comienzo para la misma IAA. Después de 50 años en Berlín y tras casi siete décadas en Fráncfort del Meno, ahora ha encontrado un nuevo hogar en Múnich, y deja de ser un salón clásico del automóvil para convertirse en una plataforma enfocada en la movilidad.

Después de la decepción de la última IAA, hace dos años en Fráncfort, la Asociación Alemana de la Industria Automotriz (VDA) decidió que era necesario empezar de nuevo. Pero las ferias clásicas de automóviles deben innovar: ya no basta con "la simple exhibición del metal”, como explicó el experto Peter Fuß, de la consultora EY. La IAA se lanza a un verdadero experimento.

Una feria híbrida y diferente

La IAA plantea al público: "¿What will move us next?”, y responde con una fiesta de la movilidad. El auto es solo una parte de un gran abanico de posibilidades móviles. Se podrán ver tanto scooter eléctricos y bicicletas como tranvías, autobuses y sistemas autónomos que pasean a pasajeros por la ciudad sin conductor humano.

La IAA Mobility será una feria híbrida, pero no en el sentido de unir presencialidad física y online, sino porque se celebrará en dos escenarios: en el predio ferial, con presentaciones de productos y conferencias especializadas, y en varios lugares del centro de Múnich. Ambos estarán unidos por el Blue Lane, un carril donde será posible probar los diferentes vehículos.

Todo esto no está exento de riesgo. El especialista en el área Ferdinand Dudenhöffer es escéptico acerca del enfoque de la feria: "Si el automóvil ya no está en el centro de atención, entonces la que una vez fue la mayor feria del automóvil pierde sentido”, señala.

Entrada al predio ferial de la IAA en Múnich.
Entrada al predio ferial de la IAA en Múnich.Imagen: Sven Hoppe/dpa/picture alliance

Una exhibición poco espectacular

Junto con Hyundai, Renault-Dacia y otras novedades de China, solo habrá tres grandes firmas alemanas: Volkswagen, BMW y Mercedes Benz. La competencia desistió de participar, por ejemplo, Toyota, y también el conglomerado Stellantis, con marcas como Fiat y Opel, así como General Motors. Tesla nunca estuvo en una IAA.

Otros de los que no estarán presentes son Volvo, Ferrari y Rolls Royce. Y también las empresas alemanas ofrecen, en comparación con las presentaciones espectaculares de años atrás en Fráncfort, una muestra bastante modesta. En los próximos días se verá si es positivo para el concepto de la nueva IAA que Volskwagen, por ejemplo, se presente en el predio de la feria, mientras Mercedes Benz lo haga en el Open Space de la Feldherrnhalle, o Salón del Mariscal, en el casco antiguo de Múnich.

A todo esto, la industria automotriz está de parabienes, a pesar del coronavirus y de la escasez de chips. Según cifras actuales de la consultora EY, la industria global del automóvil nunca ha ganado tanto dinero como en el primer semestre de 2021. Los 16 mayores conglomerados registraron beneficios operativos de 71,5 millones de euros. En el mismo lapso de 2020, todavía registraba pérdidas por más de 4.000 millones de euros. Una de las razones: debido a la escasez dramática de semiconductores, los fabricantes privilegian la producción de modelos de alto margen y ganan así mucho dinero.

Manifestantes escribieron: "Crisis climática: adelante, con el pie en el acelerador" en un cartel de la IAA.
Manifestantes escribieron: "Crisis climática: adelante, con el pie en el acelerador" en un cartel de la IAA.Imagen: Sven Hoppe/dpa/picture alliance

La canciller Merkel inaugura y habrá protestas

Pero los fabricantes necesitan también ese dinero urgentemente para otra finalidad. En vista del cambio climático, muchos países ya fijaron fecha para el fin de los motores de combustión. En la Unión Europea, por ejemplo, será a partir de 2035 para todos los automóviles nuevos. Es por eso que los productores -ahora también los alemanes- están modificando su gama de vehículos y construyendo vehículos eléctricos. Al mismo tiempo, tienen que invertir en nuevos sistemas operativos para sus "teléfonos móviles en cuatro ruedas”, a fin de igualar el terreno ganado por Tesla. El automóvil estará integrado en conceptos de movilidad, y en ellos, el coche propio no es necesariamente una prioridad.

Ese es el panorama diverso que presentará la IAA en Múnich. Es probable que en la primera semana no llegue a contar con los 500.000 visitantes que acudieron hace dos años a Fráncfort. En mejores épocas paseaban hasta un millón de personas por los pabellones.

Pero quien seguro estará presente en esta plataforma de la industria automotriz será la canciller alemana, Angela Merkel, quien inaugurará al feria el martes (8.09.2021). Y también una gran cantidad de críticos anunció su presencia en manifestaciones que irán desde marchas en bicicleta hasta bloqueos. Lo mismo sucedió en 2019 en Fráncfort. Las protestas, en parte violentas, contribuyeron a que la IAA dejara de realizarse en esa metrópoli financiera alemana. Pero a Fráncfort le espera ahora una nueva exposición. A partir de 2022 se realizará allí la feria de bicicletas Eurobike. ¿Otra señal de cambio?

(cp/ers)