Receta para un periodismo respetuoso

En la región colombiana del Putumayo, donde la cordillera de los Andes se une con la vasta Amazonía, las comunidades están recuperando la posibilidad de contar sus propias historias. En vez de esperar a que periodistas de otros lugares vengan, obtengan la información y se marchen con sus relatos, narradores y narradoras locales toman la palabra y la cámara.
La serie de relatos Territorio del Iaku — iaku significa "agua" en lengua Inga —, propone una creación conjunta de las historias periodísticas, en la que participan actores locales y que se basa en sus propias raíces culturales. Es una apuesta de Agenda Propia, socio de DW Akademie en Colombia.
El objetivo es sencillo, pero transformador: que el periodismo deje de extraer información como si fuese una mina y empiece a fortalecer el diálogo y a beneficiar a las comunidades sobre las que informa.
Periodismo que no extrae, sino comparte
"A veces, el periodismo se convierte en un modelo extractivista: saca, saca, pero no devuelve ese saber", apunta Edilma Prada, fundadora de Agenda Propia. Este trabajo surge de la necesidad ética de contrarrestar dichas prácticas, explica.
En lugar de imponer relatos externos, Agenda Propia propone un enfoque circular: cada trabajo periodístico se construye junto a las comunidades y, al concluir, se organiza una ceremonia de entrega. En estos espacios de intercambio se comparte el producto final y se explica cómo se hizo. Así, se devuelve la historia a quienes la vivieron y la contaron.
Para Prada, esta fase final es clave para validar el trabajo: "Muchas veces informamos desde una mirada, pero no nos damos a la tarea de preguntarle a la comunidad si se sintió bien retratada o no", señala.

Narrar desde y para el territorio
La serie recoge 15 historias en torno al agua, elemento vital y sagrado para muchas culturas indígenas. El Putumayo es un territorio biodiverso y un lugar profundamente simbólico, donde la defensa del río está ligada a la protección de la vida, la identidad y la memoria.
En estos relatos, más de 40 voces locales retratan los saberes ancestrales para cuidar el agua, los desafíos del crecimiento urbano en zonas rurales o la forma en que niñas y niños se relacionan con los espíritus del bosque. De hecho, seres espirituales y elementos de la naturaleza aparecen como protagonistas vivos del territorio, una visión que rompe con la lógica convencional del periodismo y se acerca más a la cosmovisión indígena.
Para Brayan Danilo Coral Jaramillo, biólogo y guía turístico que ha participado como narrador comunitario en Territorio del Iaku, estos relatos fomentan la cohesión de la población local. "Invitamos a que las nuevas generaciones se encuentren y hablen de la importancia de cuidar el medio ambiente, de cuidar el territorio", dice.
Y añade: "Cuando la gente ya ama el territorio, ya sirve para defenderlo".

Reforzar la identidad para fortalecer el futuro
Al igual que Coral, quienes narran esta serie no siempre son periodistas profesionales, sino campesinos, sabedoras, artistas o maestros capaces de comunicar desde los modismos locales y de fortalecer, así, la identidad del territorio.
Para Jazmín Revelo, artista visual y educadora en una escuela del Alto Putumayo, estas historias refuerzan el trabajo que realizan desde la educación para concienciar sobre la importancia de cuidar el entorno. "Para los niños, poderse ver reflejados en una historia les permite valorar lo que hacen", dice.
Con ese fin, Agenda Propia ofrece un acompañamiento que incluye asesoría editorial, producción técnica y visibilización en sus plataformas. "Hacemos periodismo y acompañamos y facilitamos para que otras personas hagan periodismo", resume Edilma Prada.
Este trabajo colaborativo forma parte del proyecto Periodismo y protección de la Amazonía, que DW Akademie desarrolla junto a sus socios locales Agenda Propia (Colombia), CORAPE (Ecuador) y Servindi (Perú), promovido por el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo.


